Hablando




Esta es una conversación breve entre dos personas, un hombre y una mujer, y debaten algunos temas improvisados.

            Están dentro de un edificio, en una habitación, sentados cada uno en su sillón. Él está aparentemente nervioso y algo triste, tiene barba de cuatro días, pelo corto castaño y tiene ganas de hablar. Ella acaba de llegar hace tan solo un par de minutos y lleva una blusa de color rosada bastante gastada por el paso de los años. Tiene media melena ondulada de tono moreno y también tiene ganas de hablar.

            La luz del sol entra por la ventana por donde ambos están mirando y un pequeño rayo de sol enfoca a un azucarero que hay en una mesita entre ellos. Si eres el azucarero puedes escuchar lo que están hablando…



-Estoy cansado, la gente no para de quejarse por todo, que asco joder, ya esta bien, es una mierda estar siempre refunfuñando por chorradas. Vaya quejas que he leído hoy en las cartas que escriben los lectores de un periódico…

-Cierto lo que dices, ¿Pero que dicen?

-Chorradas, nada por lo que perder el tiempo, imagina que no he dicho nada…

-Vale, pero como hablabas en voz alta.

-¿Cómo voy a hablar? ¿En silencio?

- Tienes un mal día por lo que veo.

-Tengo un día estupendo, ¿no me ves?

-Si, se nota muchísimo, como si tuvieras dieciocho años y acabaras de conocer a la mujer de tus sueños… Igualito…

-¿Sabes? Una vez, cuando estuve enamorado de una mujer maravillosa…

-¿Has estado enamorado? ¿Cómo lo sabes?

-Pues porque estas cosas se saben…

.¿Y si tu piensas que lo sabes, pero en realidad no puedes comparar para saberlo?

-No te entiendo…

-Que quizás piensas que lo has estado, pero puede que algún día te enamores de verdad y pienses, tenía razón aquella mujer que conocí, yo estaba equivocado y en verdad nunca había estado enamorado hasta ahora.

-Entiendo… Pues entonces yo que se si lo he estado. Si se mira así, tal vez nadie lo sepa.

-Tienes razón, pero creo que hay que creer lo que a cada uno le convenga, total, vamos a estar muy poco tiempo por aquí.

-¿Por aquí?

-Si, en la vida, vivos, respirando…

-Joder, tampoco es poco. Como si me fuera a morir en dos horas, aunque podría ser claro.

:¿Qué es poco o que es mucho?

-Pues si vives noventa años pues mucho ¿no?

-Depende, noventa años sufriendo si es mucho, pero noventa años, pero todavía vives bien o amas la vida, pues entonces es poco.

-Noventa años ¿es poco?

-Imagina que tienes cincuenta años y no has parado de sufrir padeciendo varias enfermedades, o no pudieras andar o moverte por completo. Una vida aburrida, sin ganas de hacer nada durante años… ¿No querrías morir porque piensas que ya es demasiado?

-En ese caso sí.

-O que nunca te ha pasado nada malo y todo te va bien, con ganas de hacer planes de futuro y te dicen que te quedan dos meses de vida, que te vas a morir con setenta y cinco años, pues sería poco tiempo.

-Claro, o que has matado a alguien en defensa propia y con cuarenta años te quedan cien de cárcel y tu gran amor esperándote en casa, eso sería eterno.

-¿Qué es el amor para ti?

-Para mí el significado del amor es distinto para cada uno. Para mi es amar incondicionalmente todo, pero si te refieres a las parejas que sea lo mismo pero que sea reciproco. Que para los dos el significado del amor sea igual, eso es tener amor con alguien. Y si me dices que solo has tenido un amor verdadero, te equivocas, no debería de haber dejado de serlo para que lo sea. ¿me entiendes?

-Si.

-¿Qué me ibas a decir antes? ¿Cuándo te interrumpido explicando que cuando estabas enamorado …?

-Ah, es verdad, aunque ya no se si contártelo, ha perdido fuerza mi argumento.

-Bueno, cuenta…

-Que cuando yo creía estar enamorado, pensaba sin ser consciente, que dedicarme a ella al cien por cien, para que fuera feliz, era demostrarle mi amor y así estaría tranquilo conmigo mismo. Pero aparte de que era agotador intentar que cada día de su vida fuera feliz, me olvidaba que mi paso por el tiempo también continuaba su camino.

-Típico error.

.-Si, eso no es amor, y encima es desamor con nosotros mismos. Pero también te digo que encontrar a alguien con quien ser feliz significa perder parte de tu libertad. Hay que sopesar y pensar en aquella frase que me encanta… «Solos podemos ir más rápidos, pero juntos podemos llegar más lejos»

-Estupenda frase. Pienso que, si te puedes sentir libre con tu pareja y puedes seguir realizando tus sueños, siendo feliz ¿No crees?

-¿De verdad crees que si tu sigues tus sueños, la otra persona también los sigue por el mismo camino?

-Si, el sueño de la otra persona podría solo ser estar contigo.

-Vamos a parar al mismo punto de antes, felicidad para uno y para el otro conformismo y perder su rumbo.

-No, te equivocas, cada uno es como es.

-Pero si mi teoría del amor es cierta, que no tengo ni puñetera idea si lo es, jamás encontraré a alguien como yo, nunca encontraré a mi amor.

-Yo apuesto porque ya no lo encontraras, tienes razón.

-Joder, porque lo dices, ¿Por qué crees que me queda poco de vida?

-No se si te queda poco o mucho, pero a tu edad, ya creo que es un poco difícil. O mejor dicho, más difícil.

-Tienes razón, con noventa y dos años ya estoy pensando en rendirme. Mejor pensado voy a buscar una jovencita de setenta años para intentar disfrutar de algún viaje a Paris o Venecia. Tampoco me hace falta nada de sexo, ya he tenido bastante. Además, en silla de ruedas y el poco atractivo que me queda, aún está más complicado.

-Que gracioso, ¿Sabes? Me da la sensación de que nos conocemos de hace mucho tiempo, como si te quisiera machismo. Por si no sales de esta quimio, que sepas que ha sido un placer conocerte.

-Y si yo salgo yo de aquí, pero tu no, hacerte saber que igualmente ha sido un placer conocerte.

-Vale, y si salimos los dos con vida de aquí, nos vamos a Venecia de vacaciones unos días, o a Paris.

-O unas semanas, o a ambas ciudades.

-¿No estas casada? ¿Viuda? ¿Virgen?

-Que cachondo el señor, soy viuda, hace quince años. Mi marido murió cuando yo tenía sesenta años.

-O sea, ¿Que tienes setenta y cinco años? Lo que yo buscaba.

-Nunca se sabe.

-Vaya, las diez de la mañana, ahora vendrán a buscarme para ir a quirófano.

-Pues suerte, aquí te espero, y si no vuelves, me quedaré dormida para soñar en lo que podría ser contigo. Espero verte luego…

-Un placer hablar contigo, gracias por estos minutos. Solo llevas unos diez minutos ingresada, pero hemos conectado super rápido. Me alegro que las habitaciones de hospital en esta época sean unisex. Por cierto, mi nombre es Edgar.

-Hola Edgar. Yo soy Sara.

-Bonito nombre, me encanta. Antes de que vengan a por mí, te deseo y espero que se equivoquen tus médicos con lo de los dos meses de vida.

-Sabes que antes hablaba de mi... Que listo...Gracias, yo espero y deseo que me digas hasta luego y que se haga realidad.

-Hasta luego Sara…

-Hasta luego Edgar.



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